La guía completa para leer a Sófocles

La casa de Layo

En Edipo rey de Sófocles, la casa real de Tebas desciende de Cadmo, el fundador de la ciudad, a través de Polidoro, Lábdaco y Layo hasta llegar a Edipo. La obra nombra a los cuatro antepasados en la proclamación de Edipo contra el asesino de Layo, y menciona a Creonte como hijo de Meneceo. Otros miembros de la familia aparecen en la tragedia sin ser nombrados o solo en las acotaciones escénicas. Edipo fue criado en Corinto por Pólibo y Mérope. Yocasta, su madre y esposa, era hermana de Creonte. Hesíodo, Homero, Apolodoro, Pausanias, la Edipodia, Esquilo, Eurípides y la propia Antígona de Sófocles añaden nombres y ofrecen versiones divergentes sobre el nombre de la madre, la identidad de la madre de los hijos de Edipo y el destino final de la estirpe.

El linaje de Cadmo

Edipo nombra a cuatro antepasados de Layo en orden inverso: Layo es hijo de Lábdaco, y la estirpe de Lábdaco se remonta a través de Polidoro y Cadmo hasta Agénor.

Agénor

Agénor es el antepasado más remoto mencionado en la obra, donde Edipo jura actuar en honor de Layo, Lábdaco, Polidoro, el antiguo Cadmo y «Agénor, el de antaño» (267–268). La tragedia no especifica el parentesco exacto entre Agénor y Cadmo. La Biblioteca atribuida a Apolodoro presenta a Agénor como hijo de Libia y Poseidón; Agénor se estableció en Fenicia, se casó con Telefasa y tuvo una hija, Europa, y tres hijos: Cadmo, Fénix y Cílix. Añade que envió a sus hijos en busca de Europa.

Cadmo

Edipo abre la obra dirigiéndose a los suplicantes como «última prole del antiguo Cadmo» (1), y a los tebanos se les llama cadmeos a lo largo de todo el texto. Según Apolodoro, Cadmo llegó a Delfos mientras buscaba a Europa y recibió la orden de seguir a una vaca y fundar una ciudad allí donde esta se echara a descansar. Esa ciudad fue Tebas, y allí se desposó con Harmonía, hija de Ares y Afrodita. Pausanias afirma que Cadmo erigió la Cadmea, que más tarde sería la acrópolis de Tebas. La Teogonía de Hesíodo relata que Harmonía dio a luz a cuatro hijas de Cadmo —Ino, Sémele, Ágave y Autónoe— y a un hijo, Polidoro. Apolodoro y Pausanias coinciden en que Cadmo marchó más tarde a la tierra de los enqueleos, en Iliria.

Polidoro

Polidoro es mencionado una sola vez en la obra, como uno de los antepasados en el juramento solemne de Edipo. La Teogonía de Hesíodo sitúa su nacimiento «en Tebas, la de hermosa corona». Apolodoro lo considera hijo de Cadmo, casado con Nicteide, hija de Nicteo, y padre de Lábdaco. Pausanias relata que recibió el reino cuando Cadmo partió hacia Iliria y que, al morir, confió el cuidado del niño Lábdaco y el gobierno de la ciudad a Nicteo.

Lábdaco

La tragedia llama a Layo «hijo de Lábdaco» (224) y se refiere a la familia del palacio como «la casa de Lábdaco» (1223–1231). Apolodoro afirma que Lábdaco murió después de Penteo, dejando a un hijo de un año, Layo, y que Lico, hermano de Nicteo, usurpó el poder. Pausanias ofrece un relato distinto, según el cual Lico entregó el gobierno a Lábdaco cuando este alcanzó la mayoría de edad, pero Lábdaco murió poco después y Lico volvió a asumir la regencia, esta vez en nombre de Layo.

Layo

Layo fue el soberano de Tebas antes de Edipo. Yocasta cuenta que un oráculo le advirtió de que moriría a manos del hijo que naciera de él y de ella; que la criatura fue abandonada en una montaña inhóspita con los tobillos perforados y trabados a los tres días de nacer, y que se decía que Layo había muerto a manos de salteadores extranjeros en una encrucijada donde se cruzan tres caminos. Sitúa ese paraje en Fócide, en la bifurcación que lleva a Delfos y a Daulia, y refiere que su comitiva constaba de cinco hombres, entre ellos un heraldo, y un solo carro. Apolodoro cuenta que Layo fue expulsado de Tebas en su niñez por Anfión y Zeto y acogido por Pélope, a cuyo hijo Crisipo raptó. Más tarde regresó, se desposó con una hija de Meneceo y desoyó el oráculo que le prohibía engendrar descendencia. Pausanias también menciona que Layo fue desterrado en su infancia y restituido tras la muerte de Anfión y Zeto. En Las fenicias de Eurípides, el oráculo advierte que un hijo lo matará y que toda la casa se anegará en sangre. En Los siete contra Tebas de Esquilo se dice que Apolo había advertido a Layo tres veces que salvaría la ciudad si moría sin descendencia.

Edipo

La obra presenta a Edipo como un rey ensalzado por haber librado a la ciudad de la Esfinge. Layo había muerto mucho tiempo atrás, y se dice que los años transcurridos desde entonces se extienden «muy atrás en el tiempo» (558–561). Edipo ocupa el trono, el lecho y la esposa de Layo. Confiesa a Yocasta que se crió en Corinto como hijo de Pólibo y Mérope, que huyó tras escuchar el oráculo de Apolo en Delfos y que dio muerte a un hombre en la encrucijada de tres caminos. El mensajero corintio revela que un pastor de Layo le entregó al recién nacido en el Citerón y que sus tobillos conservaban la marca de la que procede su nombre. Tiresias profetiza que Edipo se descubrirá a sí mismo como «hermano y padre a la vez de sus propios hijos; hijo y esposo de la mujer que lo concibió» (447–462). Tras descubrir la verdad, se ciega y pide ser desterrado o abandonado en el Citerón. Apolodoro concuerda en que el nombre procede de sus pies hinchados y llama Peribea a su madre adoptiva. Añade que Edipo mató a Layo y al heraldo Polifontes, y que Edipo, ciego y desterrado, llegó con Antígona a Colono, en el Ática, donde Teseo lo acogió. La Ilíada refiere que Mecisteo acudió a Tebas para los juegos fúnebres celebrados tras la caída de Edipo, lo que sitúa su muerte y entierro en Tebas.

Eteocles

La tragedia no nombra a Eteocles. Edipo habla de sus hijos varones únicamente como hombres hechos y derechos que no precisan de amparo, y ruega a Creonte que cuide de sus hijas. En Las fenicias de Eurípides se nombra a Eteocles y Polinices como hijos de Yocasta y Edipo. Apolodoro señala que los hermanos acordaron reinar en años alternos y que las versiones discrepan sobre cuál de ellos gobernó primero. En Las fenicias de Eurípides, Eteocles se niega a ceder el trono. En Los siete contra Tebas de Esquilo y en Apolodoro, los hermanos se dan muerte el uno al otro. La segunda oda Olímpica de Píndaro relata que la Erinia abatió a los hijos de Edipo, muriendo cada cual a manos del otro. Pausanias añade que Laodamante, hijo de Eteocles, subió al trono con Creonte como regente.

Polinices

Polinices tampoco es mencionado por su nombre en la obra. La Ilíada alude a su expedición bélica contra Tebas. En Trabajos y días de Hesíodo se habla de los héroes que perecieron ante la Tebas de siete puertas combatiendo por los rebaños de Edipo. Según Pausanias, Polinices abandonó Tebas en vida y reinado de Edipo por temor a que las maldiciones de su padre surtieran efecto, y se casó con una hija de Adrasto en Argos. Apolodoro identifica a su esposa como Argía, y Las fenicias de Eurípides lo muestra encabezando un ejército argivo contra Tebas. Pausanias añade que Tersandro, hijo de Polinices, fue entronizado en Tebas por los argivos.

Antígona

Antígona solo figura en la obra en la acotación que la hace entrar junto con Ismene y Creonte hacia el desenlace del drama. Edipo se dirige a ellas como a sus hijas y presagia que ningún hombre querrá desposarlas. En Las fenicias de Eurípides, Yocasta señala que Antígona es la mayor de las dos hermanas. En la Antígona de Sófocles, esta habla a Ismene de «las desdichas heredadas de Edipo». Apolodoro cuenta que acompañó a Edipo a Colono y que, más tarde, dio sepultura a Polinices contraviniendo el bando de Creonte, por lo que fue sepultada viva.

Ismene

Ismene solo aparece mencionada en la acotación escénica y se presenta junto a Antígona en la escena final. En la Antígona de Sófocles, su hermana la llama «nacida de mi misma madre». Las fenicias de Eurípides y la obra de Apolodoro la cuentan entre los hijos de Edipo.

Los padres adoptivos en Corinto

Pólibo y Mérope criaron a Edipo como a su propio hijo, y él se creyó descendiente de ambos hasta la revelación del mensajero corintio.

Pólibo

Edipo nombra a Pólibo de Corinto como su padre. El mensajero corintio anuncia que Pólibo ha muerto y que «nada te unía a él por la sangre», habiendo recibido a la criatura como un regalo porque carecía de descendencia. Tanto Apolodoro como Eurípides en Las fenicias relatan que unos pastores de Pólibo hallaron al niño en el Citerón. En la tragedia de Sófocles, es un pastor de Layo quien lo entrega al corintio.

Mérope

Edipo llama a su madre «la doria Mérope» (775). Teme la profecía sobre el lecho nupcial mientras ella siga con vida. Apolodoro identifica a la esposa de Pólibo como Peribea, mientras que Las fenicias de Eurípides no menciona su nombre.

El linaje de Meneceo

En la obra, Meneceo solo es mencionado como padre de Creonte, quien es hermano de Yocasta.

Meneceo

La obra califica a Creonte de «hijo de Meneceo» (69, 85, 1503). Las fenicias de Eurípides presenta a Yocasta como hija de Meneceo y a Creonte como hermano de esta, y Apolodoro indica que Layo se casó con una hija de Meneceo.n una hija de Meneceo.n una hija de Meneceo. El nieto de Meneceo del mismo nombre, hijo de Creonte, sacrificó su vida por la ciudad en la guerra de los Siete, según transmiten Apolodoro y Pausanias.

Yocasta

Creonte confirma que Edipo se casó con su hermana, y el Coro se refiere a ella como «la madre de sus hijos» (927–928). Yocasta relata el oráculo recibido por Layo, suplica a Edipo que no indague en el misterio de su nacimiento y se ahorca. El Segundo Mensajero narra su lamentación por su «doble descendencia»: «esposo por esposo, hijos por su propio hijo». En la Odisea, la madre de Edipo se llama Epicasta y muere también ahorcada. Apolodoro señala que algunos llaman a la esposa de Layo Yocasta y otros Epicasta. Las fenicias de Eurípides afirma que el nombre de Yocasta fue elegido por su padre.

Creonte

Creonte es hermano de Yocasta y cuñado de Edipo. Edipo lo envía a Delfos, y al término de la tragedia queda como único custodio de la tierra. Apolodoro señala que Creonte sucedió a Layo, ofreció el reino y la mano de la viuda de Layo como premio a quien descifrara el enigma, y perdió a su hijo Hemón a manos de la Esfinge. En Las fenicias de Eurípides es también Creonte quien proclama tal bando. Pausanias lo presenta como regente de Laodamante. En la Antígona de Sófocles, gobierna la ciudad tras la guerra.

Los hijos de Creonte

La obra no menciona a ninguno de los hijos de Creonte. Hemón, prometido de Antígona en la Antígona de Sófocles, figura como víctima de la Esfinge en Apolodoro y en la Edipodia, tal como cita un escolio a Las fenicias de Eurípides. La Antígona de Sófocles alude asimismo a un hijo llamado Megareo, muerto tiempo atrás. La Odisea nombra a Mégara, hija de Creonte, como esposa de Heracles. Meneceo, hijo de Creonte, entrega su vida por Tebas en Las fenicias de Eurípides, en Apolodoro y en Pausanias.

Discrepancias entre las fuentes

La madre de Edipo recibe el nombre de Epicasta en la Odisea, Yocasta o Epicasta en Apolodoro, y Yocasta en la tragedia de Sófocles y en Eurípides. La Odisea afirma que los dioses revelaron el matrimonio poco después de haberse consumado, por lo que Pausanias concluye que Epicasta no concibió hijos con Edipo. Sostiene que la madre de sus vástagos fue Eurigania, hija de Hiperfante, aduciendo como testimonios la Edipodia y una pintura de Onasias en Platea. La Edipodia, citada por Pausanias, ratifica esta misma tradición. Apolodoro refiere que Yocasta dio a luz a los cuatro hijos, pero añade que «algunos dicen» que nacieron de Eurigania, hija de Hiperfante. En la tragedia sófclea, Yocasta es la madre de todos ellos, tal como ocurre en Las fenicias de Eurípides.

Otra tradición antigua sostiene que Yocasta alumbró dos hijos varones, a los que mataron los minias, y que Eurigania concibió a los otros cuatro.

Las fuentes divergen asimismo acerca del lugar donde murió Edipo y de cómo fue criado. La Ilíada sitúa sus honras fúnebres en Tebas, Apolodoro sostiene que murió en Colono, y en la tragedia pide pasar el resto de sus días en el Citerón. En cuanto a su crianza, Apolodoro y Las fenicias de Eurípides afirman que fueron los pastores de Pólibo quienes hallaron al infante, mientras que la obra señala que un pastor de Layo se lo entregó al corintio. Apolodoro y Pausanias difieren también sobre si Lábdaco llegó a reinar en algún momento.